La reforma petrolera:
El petroleo es un recurso natural no renovable, es decir que una vez consumido ya no habrá más.
En México, las reservas petroleras se estan agotando. Se calcula que solo habrá petroleo para los proximos 9 años.
Es posible que haya más petroleo en el fondo del mar. Asi que es necesario buscarlo, y si se encuentra extraerlo, pero estaría a más de 1000 metros de profundidad.
**NO A LA PRIVATIZACION DEL PETROLEO**
El camino que el gobierno le ha hecho recorrer a PEMEX, es escandaloso, la privatización de la novena empresa petrolera del mundo, se ha ido preparando desde hace mucho tiempo. La táctica del gobierno ha sido permitir que se endeude a través del impulso a los Proyectos de Inversión con Impacto Diferido en el Registro de Gasto (Pidiregas), que en el sexenio de Fox llegaron a representar el 92% del presupuesto total de la empresa, y en los hechos no ha habido más resultados que una enorme red de desvió de fondos. Por otro lado el estado ante la crisis de PEMEX no ha hecho nada y ¿cómo lo puede hacer? si es el principal causante de esta. La carga fiscal que tiene es tan grande que llega a ser del 70% de sus ingresos, ahora mismo llega a 554 mil millones de pesos y en 2007 tendrá que pagar por concepto de intereses 38 mil millones. Mario Di Constanzo "Secretario de Hacienda Pública" del "Gobierno Legitimo" asegura que los 9 principales millonarios mexicanos evaden la recaudación fiscal, después de hacer un análisis del comportamiento de sus ingresos (ver art. Evasión fiscal, gastos superfluos y monopolios sangran a PEMEX, La Jornada, 20 marzo 07), además resalta que la suma de sus fortunas durante 2005 ascendía a ¡48 mil 800 millones de dólares! Y para 2006 tuvieron un incremento de ¡48%!, lo que de por si es bastante escandaloso.
Pese a las altas ventas y precios del petróleo, que representaron mayores ingresos de los esperados, la crisis en grandes proporciones es inevitable bajo este manejo del gobierno. Lo cual deja claras sus pocas intenciones de sacar a PEMEX adelante, y por el contrario las intensiones que tiene de privatizar de manera total a la empresa, intensiones cada vez más concretizadas, por ejemplo en asociaciones estratégicas con la brasileña Petrobrás y la noruega Statoil con las que hay convenios de cooperación tecnológica, en espera de reformas que permitan la entrada de lleno, o lo denunciado por el Frente de Trabajadores de la Energía de México (FTE) como la des incorporación de ductos en el Norte, Centro y Sur, además de que la distribución, transporte y comercialización del gas natural ya la ejecutan transnacionales como Repsol, Gaz de France, Tractebel, y Gas Natural, mediante empresas subsidiarias.
La lucha contra la privatización de PEMEX no tiene nada de "nostálgica" como solo lo puede decir alguien con tan poco cerebro como Jesús Reyes Heroles, Director de PEMEX, en cambio es decisiva para la vida futura de los trabajadores de la empresa que inevitablemente se verán afectados por aquello que les gusta llamar "hacer competitiva a la empresa", pero que en el idioma de los trabajadores no es más que bajos salarios, despidos, largas jornadas y cero prestaciones. Y también se verá afectada la población en general debido al saqueo que traen consigo las empresas privadas, sin aportación al estado que a la vez puede traducirse en gasto público, que de por si es muy limitado. Por eso la lucha no solo incumbe a los trabajadores de PEMEX sino el conjunto de los trabajadores del país, y debe ser no solo por un No a la Privatización sino también exigiendo un manejo adecuado, ¡que saquen los libros de cuentas!, que ¡demuestren la incapacidad de la actual administración de sacar a PEMEX de la crisis!, así quedará asentado que la lucha tendrá que llegar hasta la expropiación de la empresa a manos de los trabajadores de manera directa, no más "microcéfalos" como Reyes Heroles al frente, PEMEX es de los trabajadores, ellos la echan a andar y ellos la paran, ellos transportan y ellos hacen cuentas, no más zánganos corruptos!.
¡No a la Privatización de PEMEX!
**Reforma 2008**

El tema de la reforma petrolera está poniendo de cabeza al país. Y no es para menos, “está en juego el futuro de la mayor fuente de riqueza en México: Petróleos Mexicanos”.
De ahí que se busca un amplio consenso para su reforma, y que una sola visión no sea la que decida la transformación de la paraestatal.
La toma de la tribuna, simultáneamente en la Cámara de Senadores –por primera vez en su historia—y en la Cámara de Diputados-- representa ciertamente un acontecimiento espectacular. Pero ello no debe ser pantalla para que se pierda el trasfondo del asunto.
Y es que en mucho medios, sobre todo en la radio en la ciudad de México y algunos diarios nacionales, La Crónica, por ejemplo, se ha buscado afanosamente acotar este asunto al aspecto pintoresco.
Dejando de la lado la esencia del hecho de la protesta, al quedar en primer plano el secuestro de la tribuna de San Lázaro, cubierta con una gigantesca manta con la palabra: Clausurado.
Pero la cuestión de fondo es la exigencia por que se realice un debate nacional para que especialista, académicos, funcionarios públicos y demás actores sociales y políticos determinen la mejor manera para modernizar PEMEX.
Un debate “amplio e incluyente” es la exigencia de los partidos que conforman el Frente Amplio Progresista: PRD, PT y Convergencia en ambas cámaras, senadores y diputados.
La manera de exigirlo, a través de la toma de la tribuna y la permanencia de los legisladores en el recinto de San Lázaro, explicó el coordinador de los diputados del PRD, Javier González Garza, es por que no han encontrado otras vías; han sido objeto de engaño por parte de las bancadas del PAN y del PRI y de funcionarios federales.
La presentación del diagnóstico sobre la situación de Pemex, primera carta con que el gobierno federal salió en el tema de la reforma energética, se celebró solo con la bancada del PAN y del PRI; mientras que al FAP quedó excluido.
La respuesta ante estos “engaños” y la tomadura de pelo a los del FAP es la espectacularidad, sí, reconoce González Garza, porque es parte de la estrategia para que la gente se dé cuenta de la situación.
Todo estaba ya planeado, la toma de tribuna por un máximo de 20 días. Ya que fue clara la poca disposición para incluir a los partidos llamados rijosos al primer debate sobre la reforma de PEMEX.
“Los del FAP seremos unos rijosos, pero los del PAN son unos rateros que disfrazan con discursos las intenciones de privatizar PEMEX, para beneficiar a familias de funcionarios”, se ha escuchado decir al líder perredista en San Lázaro.
Y para aclarar acusaciones de este tipo, se encuentra en proceso una primera investigación para deslindar responsabilidades por el delito de tráfico de influencias en que está señalado el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño.
El escenario nacional a nivel social y político se vislumbra tortuoso, pues como lo han dejado ver el FAP, no sólo se cuentan las cinco fracciones parlamentarias de ambas cámaras, sino que hay mucha gente que se une a la causa por asegurar una reforma petrolera, que no implique privatización.
Bajo el manto de la espectacularidad, se halla, entonces, la exigencia de un debate nacional para acordar ---con base en opiniones diversas, sobre todo de expertos en el tema, a saber investigadores independientes y académicos de la UNAM y el IPN--, los puntos de la reforma petrolera.
Las fracciones del PAN y PRI proponen tres semanas para el debate nacional; el FAP, al menos cuatro meses, de lo contrario es difícil un debate real.
Las protestas sociales en las calles con las adelitas y brigadas juveniles ya comenzaron; y aunque es un hecho que dentro de esto hay manipulación de grupos sociales; es verdad también que existe gente atraída por la “lucha en defensa del petróleo”.
Así, la conducción del líder social que más alboroto ha causado a nivel nacional en los últimos años, Andrés Manuel López Obrador; la defensor histórica del petróleo y la realidad del país, de desocupación masiva entre la población económicamente activa, constituyen elementos que en términos prácticos representan dinamita pura, que puede prenderse y salirse de control.
Peligro latente hasta que en el Congreso de la Unión no se acuerden los lineamientos para ese gran debate nacional que se ha vuelto ahora el punto a destrabar, en el marco de la tentativa de la reforma a PEMEX.
Las reuniones entre los coordinadores parlamentarios se continúan; este viernes a las 11 de la mañana está programada otra cita entre los senadores para llegar a acuerdos; en función de los cuales podrá quedar abierto el congreso a la práctica legislativa; si no, la movilización social sobresaldrá en medio del impase en las cámaras alta y baja.
**ACTUALMENTE**
Con la reforma petrolera vamos a “enterrar” la pobreza extrema en México y a hacer “grandes cosas”, garantizó ayer el presidente Felipe Calderón.
No sólo eso, aseguró que con los 150 millones de dólares que estima ingresen cada año al país por proyectos petroleros, en 2011 o 2012 los jóvenes tendrán un lugar en la universidad, habrá acceso universal a servicios de salud y se producirán gasolinas limpias para evitar que los niños padezcan enfermedades respiratorias.
Reunido con líderes empresariales por el 50 aniversario del Club de Industriales, y cuando las tribunas de las cámaras de Diputados y de Senadores habían sido tomadas por integrantes del Frente Amplio Progresista, Calderón advirtió que la sociedad requiere ventilar sus discrepancias en paz y en orden.
Mi gobierno, dijo, no hace cálculos meramente de corto plazo, de coyuntura, porque el deber de un gobernante no es pensar estrictamente en la coyuntura, sino ser capaz de asumir los riesgos, los costos y tomar decisiones que generen beneficios a largo plazo.
También llamó al Congreso de la Unión, partidos políticos, empresarios, sindicatos, intelectuales, académicos, al sector cultural y a los medios de comunicación a asumir el rumbo que México está reclamando.
Así, después de felicitar a los industriales, porque en su club han pasado parte importante de la vida en torno de “las tiritas de pescado, las chabelitas, las pacholas” y otras especialidades de la cocina, hizo un repaso de las reformas estructurales aprobadas durante su gobierno, con lo que dijo haber cumplido el escenario “sobresaliente” que planteó al inicio del sexenio.
Acerca de los cambios propuestos para el sector energético, señaló que buscan erigir un “gobierno corporativo” para Pemex, como lo “realizan muchos de ustedes (los industriales) en sus empresas o todos, probablemente”, que incorporan consejeros independientes y profesionales para aumentar la eficiencia.
A las bondades atribuidas a la iniciativa enviada al Congreso de la Unión durante su mensaje televisivo del martes pasado, sumó otras: dijo que la inversión en hidrocarburos ascenderá a uno por ciento del producto interno bruto adicional por año con los nuevos proyectos de exploración, producción y refinación.
“Tan sólo piensen en este dato: una refinería tiene un costo aproximado de 8 mil millones de dólares. Podríamos estar empezando la construcción de refinerías, casi una por año, en lo que resta de mi gobierno”.
Esto, agregó, permitiría dinamizar la economía y generar “literalmente” cientos de miles de empleos, así como alcanzar la cobertura universal de salud.
“Por lo cual es factible, amigos, y lo aseguro, garantizar, enterrar el problema de la pobreza extrema en el país y garantizarle a cada joven, a cada muchacho, un lugar en la universidad, de manera que no haya un solo mexicano que no curse una carrera técnica o profesional por falta de oportunidades”, expresó.
Señaló que se podrían producir gasolinas limpias, que en vez de contener 500 o más partículas de contaminantes por millón, estén hechas con 30 partículas por millón, lo cual limpiaría el aire de la ciudad de México y evitaría “que muchos de nosotros, los que tenemos niños pequeños, siempre haya uno por lo menos que tiene una enfermedad respiratoria”.
Entre los comensales había empresarios y banqueros, como Héctor Rangel Domene; el premio Nobel Mario Molina; el escritor Enrique Krauze; Marie Jose, viuda de Octavio Paz, y Guadalupe Rivera.
Antes, en entrevistas radiofónicas, Calderón manifestó, acerca de las movilizaciones contra la privatización de Pemex, que no tiene la menor disposición de permitir que se amague la paz, la estabilidad pública o la tranquilidad de los mexicanos.
Sobre las acusaciones de posible tráfico de influencias contra el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, indicó que “nadie pone las manos al fuego por nadie. Ese no es el papel del Presidente”. Explicó que no es su rol entrar a discusiones o estrategias de distracción, de dimes o diretes, porque el asunto Mouriño ya está en manos de las instancias correspondientes.

